Raúl Maldonado habla a un año del Verano del 19: “Puerto Rico necesita una implosión” – El Nuevo Dia.com

El hombre más poderoso del gobierno fue destituido de manera fulminante el 24 de junio del año pasado. Un mes después, cayó la administración de Ricardo Rosselló. El exsecretario de Hacienda cuenta aquí qué pasó
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En la mañana del 24 de junio del año pasado, Raúl Maldonado, quien entonces era uno de los hombres más poderosos de Puerto Rico, entró a la cabina radial de Rubén Sánchez para una de las muchas entrevistas que había hecho con el conocido periodista. Lo que pasó ese día en la cabina, sin embargo, fue algo que nunca había ocurrido en Puerto Rico.

Maldonado era entonces secretario de Hacienda, director de la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) y principal oficial financiero del gobierno, conocido como el CFO por sus siglas en inglés. Tenía, en resumen, visibilidad y control de todo el dinero que ingresaba y se gastaba en el gobierno de Puerto Rico.

Poco antes, había sido secretario de la Gobernación. Era el hombre de confianza de la Junta de Supervisión Fiscal en la administración del gobernador Ricardo Rosselló, que tenía a su cargo la crítica tarea de cuadrar presupuesto y preparar los informes financieros que harían a la isla avanzar en el proceso de recuperar su autonomía fiscal.

Una figura con todo ese poder le dijo esa mañana a Rubén Sánchez que él y el FBI investigaban “una mafia institucional de muchos años” en el Departamento de Hacienda, que tenía acceso a información privilegiada de contribuyentes que usaba para extorsionar, que habían entrado a los expedientes de sus propios clientes del pasado y que, entre los involucrados en esas actividades, había “funcionarios afiliados a la administración de alto nivel”.

Pocas horas después, Rosselló, alegando que Maldonado no le había hablado a él de tan graves eventos (lo que Maldonado dice que no es cierto), lo destituyó de manera fulminante sin siquiera darle audiencia a ver qué tenía que decir su ex hombre de confianza. Y así empezó el temblor primero, terremoto después, que culminó justo un mes después, el 24 de julio, con la renuncia de Rosselló a la gobernación.

Pocos días después de la destitución de Maldonado, empezaron a surgir capturas de pantalla de un chat entre Rosselló y sus más cercanos colaboradores en el que abundaban las burlas, el lenguaje soez y los ataques políticos.

El 10 de julio, la temperatura subió bastante cuando fueron acusadas de corrupción las jefas de Educación Julia Keleher y de la Administración de Seguros de Salud (ASES) Ángela Ávila. El 13 de julio, salieron las 889 páginas del chat que hicieron estallar definitivamente la bomba y llevaron a la renuncia de Rosselló 11 días después, tras la revolución pacífica del Verano del 19.

Maldonado y su hijo del mismo nombre, que acusó de corrupción a Rosselló por las redes sociales, han estado en silencio desde entonces. Nunca lo han reconocido, pero muchos dan por hecho que fueron ellos quienes imprimieron el chat y lo filtraron al Centro de Periodismo Investigativo (CPI), que lo divulgó en su página web.

En esta entrevista, concedida con motivo del primer aniversario de la caída de Rosselló, Maldonado, ocasionalmente apoyado por su hijo y por la abogada Mayra López Mulero, habla, por primera vez, de cómo llegó a amasar tanto poder en el gobierno, de cómo se dio su rompimiento, de sus ideas sobre el chat, de quién de verdad mandaba en aquella administración y de las investigaciones que refirió, sin resultado, a la entonces secretaria de Justicia y hoy gobernadora Wanda Vázquez.

¿Fue Raúl Maldonado una víctima de aquella administración o un cómplice de sus desmanes que, por algún desliz, fue sacado del círculo agraciado? De eso y más, Raúl Maldonado, su hijo y su abogada hablan con El Nuevo Día.

¿Cómo ha sido este último año para usted?

—Me siento cómodo. Ha sido un año de mucha reflexión, he seguido pensando qué se pudo haber hecho distinto para mejorar más a Puerto Rico. He concluido que Puerto Rico necesita una implosión en toda su estructura gubernamental. No es cambio solamente de líder, es que no se permite ejecutar. Es un país ingobernable. No tienes una forma de ejecutar proyectos buenos. Una vez los tratas de implementar, las estructuras en las agencias te hacen un boicot.

¿Cuál es la motivación que pueden tener personas para oponerse a cambios buenos?

—En Puerto Rico, hay ciento y pico de agencias. Cada persona en esa agencia es un líder no solamente operacional, sino político. Al ser político, hay ya ciertas restricciones en lo que puede hacer. Bajo el plan fiscal, queríamos reducir el número de agencias. Reducirlas significa un solo director de recursos humanos. Imposible de hacer. ¿Por qué? Te llaman al alcalde, te llaman al representante, te llaman al senador. La política no te permite ejecutar

¿Usted tuvo en algún momento una conversación uno a uno con Ricardo Rosselló sobre esto? ¿Cuál era la reacción de él?

—Múltiples veces. La reacción era ‘vamos a dejarlo para un poquito más adelante’.

Manifestantes celebran la renuncia de Ricardo Rosselló, frente a Fortaleza, el 24 de julio del año pasado. (Archivo GFR Media)

Usted tiene un perfil diferente a otros integrantes de ese gabinete de Rosselló. ¿Cómo surge su designación?

(Raúl Maldonado, hijo): —Esa la puedo contestar yo. Dos años antes de la elección, me invitan para ser parte de Plan para Puerto Rico. Me ponen en el subcomité de impuestos. Obviamente, la persona que sabe de impuestos es mi papá, y yo lo voy llevando a las reuniones. Ahí, es que él conoce a Ricardo Rosselló.

¿Con quién consultaba el gobernador en la almohada para tomar decisiones?

—Los grupos que están comentando con él diariamente los asuntos de política pública en el chat, ese es el grupo que él escuchaba.

¿Ustedes fueron los que divulgaron el chat?

—El chat salió divulgado por el CPI, una investigación periodística.

¿Esa versión del chat que se divulgó por el CPI, ustedes la reconocieron como de ustedes?

(Mayra López Mulero): —Nosotros no estamos aquí para hacer ningún tipo de expresión en esa dirección. Hay un sinnúmero de asuntos que están bajo investigación.

(Raúl Maldonado, hijo): —No hay más información porque el administrador del chat lo borró. Una vez al administrador borra el chat, lo borra en los celulares de todo el mundo. El administrador era Ricardo Rosselló.

(Mayra López Mulero): —Seguro recordarán que Ricardo Rosselló, en una conferencia de prensa, dijo públicamente con la boca de comer que después de haber evaluado las recomendaciones de sus abogados, yo no sé si eso incluía a Wanda Vázquez, que era secretaria de Justicia, él decidió que ahí no había nada ilegal y lo borró. No hubo consecuencia porque la primera que no hizo nada por preservar la totalidad del universo de esas conversaciones fue Wanda Vázquez Garced.

¿Cómo se sentía usted cuando veía todos estos comentarios?

—Completamente indignado e incómodo. Obviamente, una corporación normal, su junta de directores no hace eso.

¿Usted le dijo al gobernador que el chat era impropio o que lo que se estaba discutiendo ahí no era adecuado?

—Lo dije, lo dije varias veces.

¿Y qué él le dijo?

—Que eso era para poder mantener la comunicación con sus jefes de agencia.

El secretario de Hacienda, Raúl Maldonado, y el gobernador Ricardo Rosselló en las afueras de La Fortaleza. (VANESSA.SERRA@GFRMEDIA.COM)
Raúl Maldonado en distintos momentos designado por Ricardo Rosselló secretario de la Gobernación, de Hacienda, director de la Oficina de Gerencia y Presupuesto y Principal Oficial Financiero del Gobierno.

¿Usted vio otras cosas en ese chat que no han salido publicadas y que usted diría ‘Dios mío, gracias que esto no se supo porque habría sido peor’, o algo por el estilo?

(Mayra López Mulero): —Él no va a contestar esa pregunta.

¿Por qué?

—Porque yo se lo estoy pidiendo que no la conteste por mi función como abogada. Yo le puedo contestar. La respuesta es sí. No puedo abundar sobre eso.

¿Esas otras partes o extractos de esa conversación larguísima están en manos de autoridades de ley y orden a nivel federal o a nivel estatal?

(Mayra López Mulero): —Yo no puedo afirmarlo ni negarlo.

¿Vio cosas que no salieron que se haya visto ahí explícitamente la comisión de un delito, la planificación de un delito, etcétera?

(Mayra López Mulero): —Me reitero en la respuesta. Hasta ahí, podemos llegar en este momento. Pero la respuesta es que el universo es mucho más comprometedor que 889 páginas.

¿Cuando ustedes ven eso difundido, les pasó por la mente ‘esto va a tumbar a Rosselló’?

—Yo lo que pensé es que iba a ver un cambio en la forma de gobernanza. Jamás había pensado que iba a ser tan grande e iba a acabar con una renuncia de un gobernador.

(Raúl Maldonado, hijo): —Yo pensaba que le costaba la reelección, que no se podía nominar.

En el momento en que usted dice lo de la “mafia institucional”, había controversias que lo rodeaban sobre contrataciones dudosas en el Departamento de Hacienda y de las contrataciones de compañías que, a su vez, contrataban a su hijo. ¿No fue una bola de humo para desviar la atención de eso?

—Yo tenía 17 investigaciones corriendo. Todo eso fue público. En enero, yo tomo medidas mucho más drásticas, traigo una firma internacional para revisar los contratos de todas las agencias, cambio el protocolo completo. Una vez yo hago eso, empiezan a salir los ataques de la administración. Todo esto fue concertado, era para evitar que pudiéramos hacer estas cosas. Y le estaba quitando dinero a un grupo que son donantes activos de ambos partidos. Es una mafia permanente.

¿Alguien directamente, o en un correo o en una carta o en un pasillo, le dijo ‘Raúl, no te metas con esa gente, ten cuidado’?

—Muchas veces.

¿Qué tipo de amenazas sufrió?

—Tuvimos gente siguiéndonos. Tuve “hackeo” en mis cuentas. Expedientes de investigaciones en el Departamento de Hacienda desaparecieron. Una de las tarjetas más importantes que yo tenía de la mafia institucional vendía licencias, traía drogas porque controlaba puertos. Cuando lo estoy investigando, me llama uno de los agentes que me dice que el que teníamos como testigo que era socio de él, lo acababan de asesinar. Era un funcionario de Hacienda de alto nivel.

¿Sigue en Hacienda hoy?

—No se siguió la investigación criminal, pero se siguió la administrativa y se pudo sacar.

¿Usted sabe algo de esa persona asesinada, qué fecha fue eso, tiene nombre, sabe algún detalle que nos pueda dar?

—Los agentes investigativos no me dijeron, porque era una investigación corriente.

¿Se estableció si ese asesinato tuvo algo que ver con la investigación?

—Es que no era jurisdicción mía.

¿Dice usted que tenía 17 investigaciones en curso?

—Las más grandes eran de licencias y permisología. Eran funcionarios que te borraban deuda en el sistema, que tú les pagabas y te daban la licencia o te daban el permiso, y las otras investigaciones sí eran contributivas.

¿Qué pasó con esas investigaciones?

—Algunas fueron referidas al Departamento de Justicia y a la Oficina de Ética Gubernamental.

¿Esas investigaciones, usted las conversaba con la actual gobernadora, Wanda Vázquez, siendo en ese momento ella secretaria de Justicia?

—Sí, se discutían. No vi que se procesaran. Ninguna de esas investigaciones siguió.

Ustedes han verbalizado en otras ocasiones que no confían en el Departamento de Justicia. ¿No confían en el Departamento de Justicia y su personal, o no confían en el Departamento que dirigía Wanda Vázquez?

—Hice operativos con fiscales de allí, muy buenos. Una vez tú subes al nivel de político arriba, ahí no había confianza. Tenemos una división de Justicia que realmente es un gobierno fascista que persigue, esa es la realidad. Es un brazo fascista operacional para perseguir a aquellos que estamos hablando contra la administración.

Usted denuncia públicamente la “mafia institucional” en Hacienda. Pero antes de llegar ahí, ¿discutió este tema con el gobernador?

—Llegué a un punto en el que la frustración fue tan grande. Había hablado con el gobernador múltiples veces. La frustración era demasiado grande.

Hemos escuchado que Elías Sánchez y su suegra iban a Hacienda a llevar personas que solicitaban créditos contributivos. ¿Eso es cierto?

—Elías era abogado privado y sí representaba contribuyentes que iban al Departamento de Hacienda.

¿Y los clientes de Elías Sánchez, por ser clientes de Elías Sánchez, tenían algún trato especial o brincaban la fila o llegaban o tenían un acceso que no tenían otros?

—La petición es la que incide, si es un proyecto de política pública, no es el cabildero o el que lo representa.

Raúl Maldonado, exsecretario de la Gobernación. (Ramón “Tonito” Zayas)

Habrá gente que lea esta entrevista y diga, “pues ahí Maldonado se está pintando como ‘El Llanero Solitario’, el justiciero de esa administración”. Y puede pensar también que nadie llega a los puestos a los que usted llegó si no, como se dice por ahí, juega el juego. ¿Usted jugó el juego?

—Yo llegué a secretario de la Gobernación por una sola razón: mi relación con la Junta de Supervisión Fiscal era excelente.

¿Cuándo su relación con el gobernador se va por el sifón?

—Una vez llego a la secretaría de la Gobernación, que empiezo a correr proyectos de alta envergadura, pues ahí la relación se afectó. Yo fui con la mentalidad de empresa privada, con una gobernanza distinta. Me llegaron investigaciones de personas bien cercanas a Fortaleza, que de inmediato las referí a Fortaleza y a Ética. Ahí, la relación, obviamente, cambió.

Usted dice que su relación con el gobernador se afectó porque hizo referidos. Sin embargo, cuando usted salió de Fortaleza para volver a Hacienda fue cuando más poder amasó. Tenía el control de todos los recaudos y gastos del gobierno.

—Pero me saca de la parte política.

Pero es una posición de un extraordinario poder. Se me hace difícil entender cómo, si su relación con el gobernador estaba lacerada, esa relación lacerada lo lleva a tener todavía más poder.

(Raúl Maldonado, hijo): —Ricardo Rosselló no quería a mi padre de secretario de la Gobernación. Hizo lo mismo que hizo Wanda Vázquez con Zoé Laboy: tiene una figura con credibilidad. Cuando papi sale de secretario de la Gobernación, lo nomina para secretario de Hacienda con la expectativa de que no lo confirmaran.

Pero si lo quiere sacar, ¿por qué no lo saca?

(Raúl Maldonado, hijo): —Costo político.

Costo político hay todos los días en diferentes cosas. ¿Por no enfrentar el costo político pone a un enemigo político al frente de todo el aparato financiero del gobierno?

(Raúl Maldonado, hijo): —Por la relación que tiene mi papá con la Junta de Supervisión Fiscal.

¿Usted cree que alguien lo indispuso con el gobernador, con qué fin y quién fue?

—No es alguien. Fueron muchos. Todos aquellos que tenían intereses creados que estábamos eliminando. Una vez tú creas una estructura financiera de acuerdo al estándar, eliminas muchas cosas. Yo proponía nombrar un sub de carrera en cada agencia. Eso obviamente sonó a sacrilegio.

¿No había manera de tener un subsecretario de tal cosa que no fuera un político?

—También había discriminación contra los que venían de la UPR, si no venías de un “Ivy League”. Como decimos en Cataño: “si no eres un blanquito de Guaynabo, no tenías el puesto”.

Al día de hoy, ¿usted es objeto de una investigación estatal o federal?

(Mayra López Mulero): —La respuesta es no. Él no es objeto de investigación.

¿Ha estado ante un gran jurado aquí o afuera?

(Mayra López Mulero): —La respuesta es no.

¿Usted sabe o le consta de alguna investigación estatal o federal en proceso contra los miembros del chat o de alguna operación de la administración Rosselló?

(Mayra López Mulero): —La respuesta es no lo podemos negar ni afirmar.

Mucha gente pensó que el chat era un escándalo en sí mismo, pero ha transcurrido un año y no hemos visto resultado de ningún tipo. ¿Se cometieron delitos en el chat? ¿Se sacó de proporción o no?

Raúl Maldonado, Raúl Maldonado (hijo) y Mayra López Mulero. (Ramón “Tonito” Zayas)

(Mayra López Mulero): —Las autoridades estatales han hecho lo indecible para evitar que haya consecuencias. Se ha arraigado la impunidad promovida y fomentada por una subalterna de Ricardo Rosselló, que hoy ocupa la gobernación.

Durante mucho tiempo, ha habido la historia de que, en el gobierno de Rosselló, no mandaba Rosselló, mandaba KOI de Edwin Miranda o mandaba Elías Sánchez. ¿Eso es así?

—El elemento de proyección en los medios opacaba la política pública. Los países toman decisiones difíciles el primero y segundo año. Nosotros estábamos en campaña política los cuatro años.

¿Por qué hablar ahora?

—Estoy preocupado. El año pasado, el pueblo de Puerto Rico, por primera vez, se expresó. De momento, todo el mundo se durmió. Yo me quiero quedar en Puerto Rico. Yo soy caribeño. Yo no soy americano. Si no hacemos esto ahora, ¿qué va a pasar? ¿Una nueva elección? ¿Un cuento de nuevo? Los publicistas ganaron un montón de dinero, convencieron al pueblo, repartimos unos chequecitos y todo el mundo dice “estamos bien”. No, no estamos bien. Estamos muy mal. Estamos a punto de caer en otra crisis económica que puede ser peor de la que hemos sufrido.

¿Qué nota le da a Wanda Vázquez?

—F.

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